BlogEnfermedades

«La fibromialgia y el ejercicio: descubre la clave para aliviar los síntomas»

La Fibromialgia y su «píldora mágica», el Ejercicio

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolores musculares y articulares generalizados, fatiga, dificultades para conciliar el sueño y problemas de concentración. Aunque no existe una cura definitiva para esta condición, el ejercicio ha demostrado ser una «píldora mágica» para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es una enfermedad compleja y multifacética que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se cree que está relacionada con una alteración en la forma en que el cerebro procesa las señales de dolor, lo que resulta en una mayor sensibilidad a estímulos que normalmente no se considerarían dolorosos. Los síntomas incluyen dolor generalizado, fatiga, trastornos del sueño, rigidez muscular, dolores de cabeza y dificultades cognitivas, entre otros.

El enfoque convencional

Hasta hace poco, el enfoque convencional para tratar la fibromialgia se centraba en aliviar los síntomas con medicamentos como analgésicos, antidepresivos y relajantes musculares. Si bien estos enfoques pueden proporcionar alivio a corto plazo, no abordan la raíz del problema y a menudo tienen efectos secundarios no deseados.

El descubrimiento del ejercicio

En los últimos años, se ha demostrado de manera concluyente que el ejercicio regular puede ser beneficioso para las personas con fibromialgia. Aunque puede parecer contradictorio recomendar actividad física a personas que experimentan dolor crónico, numerosos estudios han demostrado que el ejercicio puede reducir el dolor, mejorar la función física y mental, y aumentar la calidad de vida en general.

Beneficios del ejercicio para la fibromialgia

El ejercicio puede ser beneficioso para las personas con fibromialgia de varias maneras. En primer lugar, puede ayudar a reducir la sensibilidad al dolor al aumentar los niveles de endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo. Además, el ejercicio regular puede mejorar la calidad del sueño, reducir la fatiga, aumentar la fuerza muscular y la flexibilidad, y mejorar el estado de ánimo.

Tipo de ejercicio recomendado

Dado que las personas con fibromialgia a menudo experimentan dolor muscular y articular, es importante elegir actividades que sean suaves para el cuerpo. El ejercicio aeróbico de intensidad moderada, como caminar, nadar o andar en bicicleta, puede ser una excelente opción para mejorar la resistencia cardiovascular y reducir el dolor. El entrenamiento de fuerza, como levantar pesas ligeras o hacer ejercicios de resistencia, también puede ser beneficioso para fortalecer los músculos y mejorar la estabilidad articular.

Estrategias para comenzar a hacer ejercicio

Si tienes fibromialgia y estás considerando comenzar a hacer ejercicio, es importante que empieces lentamente y progreses gradualmente. Puedes comenzar con solo 10 minutos de actividad física al día e ir aumentando gradualmente la duración y la intensidad a medida que te sientas más fuerte y cómodo. También es importante escuchar a tu cuerpo y descansar cuando sea necesario. Consultar con un médico o un fisioterapeuta antes de comenzar un programa de ejercicio también es importante para asegurarte de que estás eligiendo la actividad física adecuada para ti.

La importancia de la persistencia

Si bien el ejercicio puede no ofrecer alivio inmediato, es importante ser persistente y consistente en tus esfuerzos. Los beneficios del ejercicio para la fibromialgia suelen ser acumulativos, por lo que es importante mantener una rutina regular para ver resultados a largo plazo. Puede ser útil llevar un registro de tu progreso, ya sea anotando tus actividades físicas diarias o llevando un diario que te permita hacer un seguimiento de tu dolor y otros síntomas.

Consideraciones adicionales

Además del ejercicio, es importante adoptar un enfoque holístico para el manejo de la fibromialgia. Esto puede incluir técnicas de relajación, como la meditación o el yoga, así como una dieta saludable y equilibrada que promueva la salud general. También es útil buscar apoyo emocional, ya sea a través de grupos de apoyo, terapia individual o asesoramiento familiar.

Conclusiones

En resumen, el ejercicio regular puede ser una «píldora mágica» para aliviar los síntomas de la fibromialgia y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. Aunque puede ser desafiante al principio, con paciencia, perseverancia y el apoyo adecuado, muchas personas con fibromialgia pueden encontrar alivio a través de la actividad física. Si tienes fibromialgia, considera hablar con tu médico sobre la incorporación del ejercicio a tu rutina diaria y comienza a experimentar sus beneficios por ti mismo.

Bibliografía

1. Estevez-Gonzalez A, Perestelo-Pérez L, Rivero-Santana A, et al. Quality-of-Life and Disability in Patients With Fibromyalgia: Effects of a Physical Exercise Program. The Clinical Journal of Pain. 2011;27(3):233-239. doi:10.1097/ajp.0b013e3181f18f08
2. Pérez-Aranda A, Feliu-Soler A, Montero-Marín J, et al. A randomized controlled efficacy trial of mindfulness-based stress reduction compared with an active control group and usual care for fibromyalgia: The EUDAIMON study. Pain. 2019;160(10):2508-2523. doi:10.1097/j.pain.0000000000001644
3. Kim SD, Kwak SG, Lee HJ, et al. The effects of comprehensive home-based exercise program on physical function in individuals with fibromyalgia: A randomized controlled trial. Disability and Rehabilitation. 2017;39(18):1777-1783. doi:10.1080/09638288.2016.1210594
4. Castro-Sánchez AM, Matarán-Peñarrocha GA, Arroyo-Morales M, et al. Effects of myofascial release techniques on pain, physical function, and postural stability in patients with fibromyalgia: a randomized controlled trial. Clinical Rehabilitation. 2011;25(9):800-813. doi:10.1177/0269215511399476
5. Carbonell-Baeza A, Aparicio VA, Ortega FB, et al. Land- and water-based exercise intervention in women with fibromyalgia: the al-ándalus physical activity randomised controlled trial. BMC Musculoskeletal Disorders. 2012;13:18. doi:10.1186/1471-2474-13-18
6. Salgueiro M, García-Leiva JM, Ballesteros J, et al. Cognitive behavioural therapy for women with fibromyalgia: a randomised controlled trial. Journal of the Royal Society of Medicine. 2010;103(4):166-176. doi:10.1258/jrsm.2010.090331
7. Häuser W, Ablin J, Fitzcharles M-A, et al. Fibromyalgia. Nature Reviews Disease Primers. 2015;1:15022. doi:10.1038/nrdp.2015.22
8. Alentorn-Geli E, Padilla J, Moras G, et al. Efficacy of a Mediterranean diet supplemented with physical activity for the management of fibromyalgia: a systematic review. Rheumatology International. 2014;34(4):495-506. doi:10.1007/s00296-013-2844-y
9. Wise EA, Price DD, Myers CD, et al. Exploration of the relationship between catastrophizing and the perception of pain in patients with fibromyalgia. Pain. 2002;101(3):12-13. doi:10.1016/s0304-3959(02)12-13
10. Baab S, Moeller-Bertram T, Schug SA. A Systematic Review of Antiepileptic Drug Use in Fibromyalgia. International Journal of Rheumatology. 2013;2013:1-15. doi:10.1155/2013/862913

Etiquetas

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar